AFASIA EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO

La pandemia provocada por el COVID-19 ha pillado al mundo desprevenido. Debido a la crisis sanitaria, son muchos los países que han tenido que recurrir al confinamiento como medida de contención del virus, provocando a sus ciudadanos no solo un gran impacto económico, sino también psicológico.

El ser humano es un ser social y su falta de contacto con el entorno puede generarle angustia, estrés, rabia, tristeza, frustración, miedo… Unos sentimientos que pueden suponer un riesgo para la salud mental. La comunidad científica ha destacado que la depresión, la apatía o la ansiedad, han sido algunos de los cambios emocionales que hemos experimentado al exponernos a este contexto de incertidumbre. 

Casualmente, estas mismas alteraciones conductuales son muy frecuentes en pacientes con afasia. Es lógico, puesto que la incapacidad para comunicar supone un cambio significativo en la vida social del afectado. Las personas que sufren este trastorno pueden despertar los sentimientos anteriormente citados. Por este motivo, es clave comprender que, poner foco en dichas alteraciones, es igual de importante que la propia rehabilitación del lenguaje.

De esta manera, durante el confinamiento, una persona con afasia es más susceptible aún si cabe de padecer depresión, ansiedad o apatía. Este ha sido uno de los principales motivos por los que la Asociación ha seguido ofreciendo sus terapias de afasia online. La intención era que nuestros pacientes tuvieran una actividad que les distrajera. Romper con la monotonía producida por una pandemia que les obligaba a estar siempre en casa. Además, nuestra experiencia nos decía que, si un paciente abandonaba durante largos periodos la rehabilitación,  luego era mucho más complicado retomar el nivel alcanzado.

Así pues, adaptamos algunos de nuestros programas y ofrecimos la totalidad de nuestros servicios de forma telemática. Como nunca habíamos tenido tanto volumen de pacientes con esta modalidad, decidimos preguntarles por su experiencia durante el confinamiento 🙂

ENCUESTA DEL CONFINAMIENTO

El primer reto al que nos enfrentábamos era la edad media elevada de los pacientes y, por lo tanto, la falta de costumbre a la hora de utilizar ciertas tecnologías. Los datos lo confirman, puesto que el 67,8% necesitó asistencia por parte de nuestros terapeutas. Sin embargo, después de recibir ayuda, el porcentaje que seguía teniendo dificultad para utilizar las aplicaciones informáticas se redujo al 12,5%.

edades afasia
Edades de los pacientes

Otro aspecto que nos preocupaba era la acogida que iba a tener este nuevo modelo de rehabilitación, ya que para muchos era un cambio totalmente disruptivo. La totalidad de los encuestados nos transmitieron que estaban muy satisfechos (53,1%) o completamente satisfechos (46,9%) con los ejercicios realizados durante el confinamiento. 

No obstante, según los comentarios recibidos y según las valoraciones sobre la experiencia global, pudimos comprobar que – a pesar del éxito de las sesiones online – el paciente prefiere acudir al centro a dar terapia de forma presencial.

confinamiento afasia
Valoración global durante el confinamiento

Pero, en relación a lo que explicábamos al comienzo del artículo, una de las cosas que más miedo nos daba era el cómo esta pandemia podía afectar al estado anímico de una persona con afasia. Para nuestra tranquilidad, no distinguimos síntomas severos de depresión, apatía o ansiedad entre los encuestados. Es más, el 63% afirmó estar motivado y con ganas de empezar la rehabilitación; el 67% tuvo la sensación de haber mantenido la atención durante la terapia; e incluso el 69% sintió estar más animado después de la sesión.

Finalmente, el 56% de nuestros pacientes aseguraban que durante el confinamiento habían mejorado su lenguaje –  hay que tener en cuenta que el 38,7 % de la muestra padece afasia primaria progresiva, una enfermedad en la que solo se pueden paliar los efectos degenerativos de la pérdida del lenguaje. 

ESTUDIO DEL CONFINAMIENTO

La mayor parte de nuestros pacientes con afasia por DCA sintieron que habían experimentado una evolución positiva de su lenguaje durante las sesiones online en el confinamiento. Aunque es un dato importante – ya que percibir que se mejora siempre es un aliciente a nivel motivacional –  no deja de ser una sensación un tanto subjetiva. 

La cuestión es… ¿han mejorado realmente?

En los tres meses en los que los madrileños estuvimos en aislamiento, decidimos monitorizar a 27 pacientes con afasia tras daño cerebral adquirido. Todos ellos en fase crónica, con una edad media de 55,8 años y a los que se les impartió terapia durante 2 horas y media a la semana.

Se les sometió a un examen pre-confinamiento y a otro post-confinamiento a través del Test de Boston para el Diagnóstico de la Afasia. Los resultados confirmaron que, tras hacer la media de las puntuaciones, los pacientes mejoraron en todas las categorías del lenguaje:

Comenzando por la expresión verbal, los pacientes aumentaron la cantidad de palabras por oración (fluidez) en un 11%. También redujeron los fallos morfosintácticos (agramatismo) en 12,8 puntos. En cuanto al vocabulario, destaca la mejora en la denominación de herramientas (22,5%), seguida por acciones (16,5%) y por animales (13,4%).

FLUIDEZ
AGRAMATISMO
DENOMINACIÓN

Continuando con los ejercicios de comprensión, los sujetos incrementaron la capacidad para entender órdenes en un 19,1%. Además, también hubo mejora en el material ideativo complejo (14,6%), en el que el paciente ha de contestar de menor a mayor complejidad preguntas de SÍ o NO – ¿sirve el cuchillo para pintar?

COMPRENSIÓN

Finalmente, en las pruebas de repetición hubo una evolución mucho más leve que en las pruebas de lectura – en palabras un +8,5% frente a un +15,6%;  y en frases/textos un +3,2% frente a un +16,7%.

REPETICIÓN
LECTURA