GUÍA DE COMUNICACIÓN afasia

A una persona con afasia le requiere mucho esfuerzo comunicarse. A pesar de que pone mucho empeño en expresarse correctamente, los demás no suelen entenderla. Esta situación es muy frustrante y puede generar un impacto emocional negativo en el afectado. Por este motivo, es fundamental conocer una serie de mecanismos de interlocución que faciliten la comunicación:

 

 

1. NO MENOSPRECIAR

 

En fases severas o agudas la persona con afasia no habla, pero en muchos casos la comprensión está preservada. El interlocutor tiende a obviarlo y de forma inconsciente reduce la conversación a preguntas coloquiales. También hay veces, sobre todo en fase hospitalaria, que se habla de la evolución del afectado en tercera persona estando él mismo presente. Otra práctica habitual es hablar excesivamente despacio y elevar mucho la voz.

 

 

2. HABLAR MIRANDO A LA CARA

 

La persona con afasia se fija mucho en la expresión facial y en el movimiento de los labios. Apoyarse en gestos para los verbos y señalizar los objetos puede ayudar a tener una conversación más fluida. En este caso, utilizar un comunicador es un extra que facilita mucho la interacción.

 

 

3. UTILIZAR MISMAS EXPRESIONES

 

Aún teniendo dañada la comprensión, la persona con afasia mejora si:

Las órdenes emitidas son las mismas y con la misma estructura.

Se le anima a repetir la frase a medida que se ejecuta la tarea.

Se le repite el mismo gesto cada vez que se ejecuta la misma tarea.

 

 

4. ESCRIBIR CLARO Y SENCILLO

 

Dependiendo del grado y del tipo de afasia, la persona puede llegar a preservar la lectura. En los casos en los que la persona sea capaz de comprender el lenguaje escrito, es aconsejable comunicarse con ella con:

 

Frases cortas.

Directas.

En mayúsculas.

En tamaño grande.

 

 

5. AL CAMBIAR DE TEMA …

 

Hacer un gesto que lo indique y cerciorarse de que lo ha entendido.

Repetir si es necesario y vocalizar sin exagerar.

Hablar con frases claras y sencillas.

 

 

6. SI NO LE ENTIENDES…

 

Mantener la calma.

Mantener el contacto ocular.

Hacer preguntas de sí o no descartando opciones.